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Acústica en particiones de oficina: la diferencia entre un valor y una garantía
Autor:
Marketing FlatByArtis
Noticias
20.04.25
Acústica en particiones de oficina: la diferencia entre un valor y una garantía
Cuando un arquitecto especifica una mampara divisoria para cualquier espacio de trabajo, uno de los criterios que más peso tiene en la decisión es el aislamiento acústico. El problema es que ese criterio casi siempre se evalúa con un único dato: el número de decibelios que aparece en el catálogo. Y ese número, sin contexto, no dice lo que parece.
Este artículo no pretende ser una guía técnica exhaustiva. Pretende ser útil para quien tiene que tomar una decisión de especificación y quiere entender qué está comprando realmente.
Un valor de catálogo no es lo mismo que un ensayo
Existe una práctica habitual en el sector que consiste en declarar valores acústicos obtenidos mediante simulación software. Una simulación calcula el comportamiento teórico del sistema a partir de las propiedades de sus materiales. Es una herramienta útil en fase de diseño, pero no es un ensayo. No mide nada. Predice.
Un ensayo en laboratorio certificado es otra cosa. El sistema se construye en condiciones reales, se instala en una sala de transmisión según la norma UNE-EN ISO 10140-2:2011, y se mide el aislamiento real que ofrece. El resultado lo firma un laboratorio independiente acreditado por ENAC que responde de él con su acreditación.
Cuando un fabricante presenta valores acústicos, hay una pregunta que lo aclara todo: ¿este valor viene de un ensayo en laboratorio acreditado o de una simulación? La respuesta dice exactamente con qué se está trabajando.
Qué mide el Rw y qué no mide
El índice Rw es el valor que aparece en los certificados de laboratorio. Mide la reducción de ruido aéreo que ofrece un elemento constructivo en condiciones controladas: sin transmisiones indirectas, sin juntas imperfectas, sin las variables de una instalación real.
Eso tiene una implicación directa que no siempre se explica bien: el Rw de laboratorio es siempre mejor que el rendimiento real en obra. La diferencia puede ser significativa, dependiendo de la tipología constructiva y de cómo se ejecute la instalación. Para una mampara divisoria de aluminio y vidrio, esa diferencia está en el extremo superior del rango.
En términos prácticos, el valor certificado en laboratorio es siempre superior al rendimiento real en obra. La diferencia depende de cómo se resuelvan los encuentros, las juntas, las transmisiones indirectas y la propia puerta del conjunto. Por eso el valor del certificado es un punto de partida riguroso, no una garantía de resultado final.
Esto no es un defecto de los sistemas de mampara. Es la física del sonido. Lo importante es que el arquitecto lo conozca en fase de proyecto, no cuando el espacio ya está en uso y el rendimiento acústico no responde a lo especificado.
El entorno de instalación importa tanto como el sistema
Una mampara divisoria con excelentes valores acústicos puede perder gran parte de su rendimiento si el entorno de instalación no está correctamente preparado. El techo sobre el que se instala debe contar con barrera fónica adecuada: un techo de pladur, placas o yeso sin tratamiento acústico es una vía de transmisión de sonido que ningún sistema de mampara puede compensar por sí solo.
Lo mismo ocurre con los conductos de ventilación y climatización que atraviesan el espacio, o con los pasos de instalaciones eléctricas que no están correctamente resueltos. Cada abertura no tratada es una vía por donde el sonido circula con independencia de lo que haga la mampara.
Por eso la especificación acústica no puede limitarse al valor Rw de la mampara. Tiene que contemplar el conjunto: el sistema, la puerta, el techo, los encuentros y todos los elementos que comparten ese espacio. Solo así el número del certificado tiene alguna relación con lo que el usuario va a experimentar.
La puerta es el elemento que limita el conjunto
En cualquier sistema de compartimentación, el aislamiento real del conjunto depende del elemento más débil. Y en una mampara de oficina, ese elemento casi siempre es la puerta. Por eso no tiene sentido especificar la mampara con criterios acústicos rigurosos si la puerta no se trata con la misma exigencia. El conjunto es indivisible: el sonido no distingue entre un elemento y otro, encuentra el camino de menor resistencia.
Por eso el rendimiento acústico de una puerta no depende solo del vidrio o del panel. Depende también de cómo se resuelven los encuentros perimetrales: el techo, los laterales y especialmente el suelo, donde una guillotina automática garantiza el cierre hermético en el momento en que la puerta se cierra, sin depender de la precisión del instalador.
Las puertas de FLAT SET llevan incorporada doble goma de sellado en galce y hoja. No son un accesorio opcional. Son parte del sistema y de los valores certificados por Applus+.
Especificar la mampara divisoria y la puerta de forma coherente, con criterios acústicos compatibles entre sí, es una decisión de proyecto. Trasladarla a la obra implica trabajar con menos información, menos tiempo y más variables fuera de control.
Qué ofrece FLAT SET y cómo leer sus valores
Los sistemas FLAT SET tienen valores acústicos ensayados en laboratorio por Applus+, acreditado por ENAC según ISO/IEC 17025, siguiendo la norma UNE-EN ISO 10140-2:2011. No son simulaciones. Son mediciones reales de sistemas reales.
El rango de aislamiento varía en función de la configuración elegida. Las divisorias de vidrio simple van de 33 dB con vidrio laminado 5+5 a 37 dB con vidrio laminado 6+6 acústico. Las divisorias de doble vidrio alcanzan entre 40 y 44 dB según el tipo de vidrio. La divisoria ciega acústica llega a 52 dB, un valor comparable al de soluciones de construcción pesada convencional, y admite paneles de distintas tipologías: en función de las propiedades acústicas del panel elegido, el aislamiento puede mejorar respecto a los valores base certificados. En cuanto a las puertas, el rango va de 30 dB con vidrio templado simple a 37 dB en puerta ciega.
Lo relevante no es el valor máximo. Lo relevante es que cada configuración tiene un valor certificado, medido, firmado por un laboratorio independiente. El arquitecto sabe exactamente qué está especificando.
Estos son los valores certificados a la fecha de este artículo. El departamento de I+D de FLAT trabaja de forma continua en la mejora de los sistemas, y algunas de las últimas evoluciones del producto apuntan a valores superiores a los aquí recogidos. Cuando esas mejoras completen el proceso de certificación, actualizaremos la documentación técnica.
Cinco preguntas que deberían hacerse siempre
Antes de especificar cualquier sistema de mampara divisoria con criterios acústicos, hay cinco preguntas que filtran la información de forma eficaz.
¿El valor acústico viene de un ensayo en laboratorio acreditado o de una simulación? Si es una simulación, el valor es una estimación, no una medición.
¿El laboratorio que realizó el ensayo está acreditado por ENAC u organismo equivalente europeo? La acreditación garantiza la independencia e imparcialidad del resultado.
¿El certificado presentado corresponde exactamente al producto que se va a instalar? Existe la práctica de mostrar certificados de sistemas similares o de versiones anteriores del producto que no se corresponden con la configuración real que se está especificando. El certificado debe identificar el sistema concreto, con sus materiales y configuración, tal como se va a instalar.
¿El ensayo incluye el sistema completo tal como se instala, o solo el panel? Un panel ensayado de forma aislada no representa el comportamiento real del conjunto con perfiles, juntas y puerta incluidos.
¿El entorno de instalación está preparado para que el sistema rinda como está certificado? Un techo sin barrera fónica, conductos de climatización sin tratar o pasos de instalaciones no resueltos pueden invalidar en la práctica un certificado técnicamente impecable.
Una nota final
La acústica en espacios de trabajo no es un lujo ni un criterio secundario. Es uno de los factores que más afecta a la productividad y al bienestar de las personas que trabajan en ese espacio. Especificarla bien no requiere ser acústico. Requiere saber qué preguntar.
Si quieres consultar los certificados Applus+ de los sistemas FLAT SET o necesitas ayuda para definir qué configuración encaja mejor con tu proyecto, escríbenos.